Mis Tenis NikeAlan Pimentel
El día de ayer, antes de ir a la cama, me había propuesto levantarme temprano para salir a
hacer ejercicio. Mi objetivo era correr por la mañana, ajuste mi despertador más temprano de lo habitual, seleccioné la ropa que usaría y dejé listo mi par de tenis Nike. Al sonar el despertador, se presentó el obstáculo más difícil: ¡salir de la cama!, afortunadamente fue un obstáculo superado, posteriormente, lavé mi cara y me preparé para salir.
Cuando empecé a caminar sobre Brickell Bay Drive, el intenso aire de la mañana golpeteaba con las aguas de Miami, lo cual me hizo voltear al mar y admirar su inmensidad, en ese momento se vino a mi mente una oleada de pensamientos que trajeron a mi, nostalgia y emoción. ¿Qué tan lejos me encuentro de casa?, ¿ A cuánto tiempo está la persona a quien quiero?, ¿Cuándo volveré a ver a la gente que añoro? Cada paso que daba, la velocidad aumentaba y mis pensamientos eran todavía más rápidos que mis pasos. Pensé también que era lo que me había traído a Miami, que situaciones me pusieron en este lugar y qué chingados estaba haciendo aquí. Creo que todo fue resultado de coincidencias inexplicables, guiadas por mi deseo de vivir.
Ese deseo de vivir es el que me ha llevado a buscar aventuras, a expresarme, a atreverme, a sentir, como cuando de niño me ponía nervioso el hablar con la niña que me gustaba... ¡Esperen! aún siento esos nervios cuando hablo con la niña que me gusta. Este tipo de nervios son los que busco, que son los mismo que siento cuando decido emprender un nuevo camino, esto es lo que me hace sentir vivo. Me inquieta la duda de saber qué es lo que viene después de cada paso, qué me espera, ¿hacia dónde me llevará cada decisión que tomo? Me emociona saber que puedo terminar en un lugar completamente distinto de donde empecé.
Terminando mi recorrido, antes de regresar a mi departamento en el Four Ambassadors, me di cuenta que no había ejercitado sólo mi cuerpo, sino también mi alma y mi mente. Fascinado con la idea de que además de quemar calorías,correr, me despierta la curiosidad de buscar conclusiones, e intenté que todos estos pensamientos aterrizaran en una. Me di cuenta que sólo puedo sentirme vivo, si me decido a buscar emociones y dar el primer paso, aventarme al vacío, que cada camino me llevará a uno nuevo, que nunca quiero perder el deseo de emocionarme y que mis tenis Nike recorren más de tres kilómetros y medio.
me encantaaa!!!! que buen texto
ResponderEliminarHola Alán que gran sorpresa primero encontrarte otra vez en Facebook y la mayor sorpresa fue leer tu blog. Que gusto que todo lo que te ha dado la vida te haya servido para llegar hasta donde estás. El leer "Mis tenis Nike" me hizo recordar tus días de puberto y de la gran ayuda que me brindaste cuando más lo necesitaba. Te quiero entrañablemente aunque estoy seguro nunca te lo he dicho. Que Dios te siga bendiciendo. Un gran abrazo.
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